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La obesidad es uno de los principales problemas de salud pública en los países desarrollados. Ha sido considerada “ enfermedad epidémica “ en EEUU y Canadá, donde representa la segunda causa de muerte mas importante y se cree que en los próximos años, los países de la Europa Comunitaria alcanzarán niveles similares.
Infinidad de estudios médicos relacionan la obesidad con el riesgo de mortalidad por cualquier causa. Son bien conocidas las relaciones entre obesidad y el desarrollo de enfermedad cardio-vascular, diabetes, HTA, insuficiencia respiratoria, dislipemia, hipercolesterolemia, apnea del sueño, osteopatía, cáncer y otras co-morbilidades asociadas entre las que destacan las psiquiátricas y psico-sociales.
Los costes económicos sanitarios derivados de la obesidad se estiman entre el 2 y el 8% del total del gasto sanitario en los paises europeos. Se calcula un gasto en torno al 4% en Francia, Holanda y Finlandia. El estudio Delphi cifra para España un coste del 6.9%, unos 341.000 millones de pts. anuales.
Los pacientes con obesidades leves o moderadas pueden beneficiarse de terapias dietéticas, actividad física dirigida y medidas conductuales, asociadas o no a tratamientos farmacológicos.
Los pacientes con obesidades graves o mórbidas ( CIE-9-MC, código 278.01 ), se consideran refractarios a tratamientos conservadores, representando la cirugía bariátrica una alternativa eficaz y segura, siempre que se hayan cumplido los criterios de selección y existan equipos quirúrgicos con experiencia en la misma y compromiso de estricto seguimiento del paciente.
La cirugía bariátrica en España se caracteriza actualmente por la desinformación sobre la misma, sus necesidades y criterios, así como de sus resultados. Existe frivolización y confusión a nivel de medios de comunicación de masas y escaso o nulo conocimiento científico en gran parte de los propios medios sanitarios.
La Sociedad Española de Cirugía de la Obesidad ( SECO ), fue creada en 1997 y representa a los cirujanos españoles especializados en estos tratamientos. En el mismo año, se federó con IFSO ( International Federation for the Surgery of Obesity ), estando obligada al cumplimiento de los criterios y recomendaciones internacionales.
LA OBESIDAD MÓRBIDA: UN GRAVE PROBLEMA SANITARIO Podemos definir la Obesidad Mórbida (O.M.) como una enfermedad grave, crónica, incapacitante, multifactorial y compleja. En cierto modo también podemos incluir el término “ incurable “, a pesar de la realización de tratamientos quirúrgicos agresivos. La OMS y las Sociedades Científicas aceptan como criterio actual de Obesidad al IMC ( peso en Kg./ (talla en metros)2), igual o superior a 30 Kg/m2; asimismo, la O.M. se define como un IMC igual o superior a 40.
La IFSO, SECO y otras Sociedades Científicas, subdividen la O.M. en diferentes niveles, útiles para la indicación de diferentes técnicas quirúrgicas.
TRATAMIENTO MÉDICO Métodos no quirúrgicos no han demostrado una pérdida significativa de peso en la O.M.: 2.5 Kg de media en controles a 10-12 semanas.
Dieta+anoréxicos+ejercicio físico: pérdida media de 3k en 4 años. (Weintraul M et all, Long term weigth control study. Clin Pharmacol Ther 1992)
Existen peligrosas combinaciones terapéuticas con alto índice de valvulopatías cardiacas a largo plazo fenfluramina+fentermina)
Hay que valorar los efectos secundarios de tratamientos dietéticos: depresión, ansiedad, irritabilidad, insomnio, obsesión por la comida...
La O.M. no es tributaria de tratamientos “ endocrinológicos “, ya que no es una enfermedad glandular ni asienta en ninguna de las glándulas endocrinas.
La O.M. no puede tratarse con medidas “ dietéticas “ o “ psicológicas “ ya paciente que el desarrollo de la enfermedad es independiente de la voluntad del ( efecto “ yo-yo” ).
BASES PARA EL TRATAMIENTO QUIRÚRGICO Representa el único tratamiento Médico necesario.( Unico método probado de control a largo plazo para la O.M. )
No es un procedimiento cosmético.
No implica absorción o extirpación de grasa o tejidos.
Supone una reducción gástrica asociada o no a mal-absorción intestinal.
La prevención de las comorbilidades vinculadas a la O.M. Es una importante meta del tratamiento.
Las bases biológicas de la O.M. son desconocidas.
La O.M. es una enfermedad, no un trastorno de la fuerza de voluntad. (Influencia genética en las proteinas de las células grasas en el control de saciedad)
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